
El día 20 de abril, el gerente de CENIA, Rodrigo Durán, fue invitado a la Comisión de Desafíos del Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación del Senado para participar en una sesión orientada a analizar el panorama regulatorio de la Inteligencia Artificial y a discutir los desafíos y oportunidades de su regulación en Chile.
El encuentro realizado en el ex Congreso Nacional y al que asistieron el presidente de la comisión, el senador Rojo Edwards, además de los miembros de la comisión, contó con una exposición de la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, una del profesor de Derecho de la Universidad de Tarapacá, Roberto Navarro, y una última de Rodrigo Durán.
Durante su presentación, la máxima autoridad de Minciencia enfatizó que Chile debía dar un paso para dejar de ser un mero consumidor de tecnología y convertirse en un actor estratégico mediante la colaboración público-privada, la capacitación masiva en nuevas tecnologías como la IA y la creación de infraestructura crítica para el desarrollo del supercómputo. Esto último, según indicó, a través de las llamadas “fábricas de IA, que son las generan ecosistemas económicos más ricos en los territorios”, señaló. También hizo referencia a la necesidad de desarrollar la innovación a través de “Tech Hubs”, centros colaborativos donde las universidades, las startups y el Estado diseñen soluciones juntos desde el inicio.
El cierre de su exposición estuvo marcado por el llamado a entregar mayor certeza jurídica a los inversionistas, pero también a “destrabar” el potencial del país mediante una adopción responsable y acelerada de la IA.
CENIA abordó
El objetivo de la sesión organizada por la Comisión Desafíos del Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación fue contar con opiniones respecto de qué tipo de regulación de los sistemas de IA debiese tener el país para favorecer el uso y la innovación.
En ese contexto la exposición del gerente de CENIA se enfocó en desplegar argumentos a favor de un marco regulatorio de IA más ágil que el actual en lugar de uno muy restrictivo que frente la inversión para catalizar las oportunidades de la IA a escala latinoamericana.
Asimismo, advirtió que el proyecto de ley en discusión “se hace cargo de desafíos que no son urgentes”, poniendo énfasis en que el foco debiese estar en habilitar condiciones para el desarrollo del ecosistema.
Un aspecto que Durán identificó como crítico fue el cierre de brechas en inversión y capacidades tecnológicas, tanto en Chile como en América Latina. Actualmente, la región representa menos del 0,05% de las patentes globales en IA, lo que evidencia un rezago significativo en generación de conocimiento y propiedad tecnológica.
Por otra parte, a nivel global, la magnitud de la inversión da cuenta de la velocidad del fenómeno. “La inversión corporativa global superó los USD 580 billones. Eso es 6,5 veces el presupuesto del Estado de Chile, 1,5 veces el PIB nacional o 447 veces la inversión chilena en I+D. “Estamos frente a una carrera geopolítica dominada por Estados Unidos y China, donde el resto de los países —incluida Europa— han perdido terreno”, indicó.
Pese a este escenario, el gerente de CENIA destacó que Chile cuenta con ventajas estratégicas que podrían posicionarlo en la cadena de valor global de la IA. Entre ellas, la disponibilidad de energías renovables, la capacidad para atraer inversión en data centers y el acceso a minerales críticos para la industria tecnológica. ““La base de la IA es la energía, luego los chips, los modelos y las aplicaciones. En los primeros dos es donde Chile puede jugar un rol protagónico”, explicó.
Finalmente, Durán hizo un llamado a avanzar hacia una regulación que habilite el desarrollo, más que restringirlo. Y en esta línea destacó la importancia de medidas concretas como habilitar el Text and Data Mining (TDM), acelerar permisos para infraestructura digital y fortalecer la alfabetización en IA.




