Investigador CENIA participó en conversatorio GAM para debatir sobre identidad humana, creatividad e IA

En la biblioteca del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), el investigador asociado de CENIA, Abel Wajnerman Paz, participó de Ventanal Alameda, un espacio de conversación y debate sobre temas de actualidad organizado por el GAM. En esta sesión, tres panelistas discutieron una pregunta cada vez más urgente: ¿es la creatividad un rasgo exclusivo de nuestra especie o un proceso replicable por la Inteligencia Artificial?

Ventanal Alameda es un espacio de reflexión y debate sobre los temas que están transformando nuestra sociedad contemporánea. Desde BiblioGAM y con la ciudad como escenario, este ciclo busca abrir conversaciones sobre arte, cultura, tecnología y sus impactos en la vida cotidiana, inspirado en el pensamiento humanista de Gabriela Mistral. Gracias al convenio de colaboración firmado entre CENIA y el GAM, el centro de investigación fue invitado a sumarse a estas instancias de diálogo para reflexionar sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en el arte, la cultura y la sociedad.

Moderado por la periodista Viviana Encina, el encuentro reunió tres perspectivas que raramente comparten escenario para abordar el tema de la cuarta sesión de Ventanal Alameda: “Identidad humana, creatividad e IA”. El investigador Abel Wajnerman Paz, investigador asociado del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y profesor en el Instituto de Éticas Aplicadas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, reflexionó desde su expertise en filosofía de la neurociencia y neuroética, acompañado de Isidora Cabezón Papic, Directora Ejecutiva de CRTIC, y Evelyn Cordero Roldán, doctora en Neurociencias y educadora.

La irrupción de la Inteligencia Artificial nos invita a redefinir los límites de lo humano, y con ello, a replantear uno de los atributos que históricamente hemos considerado más propios de nuestra especie: la creatividad. Este fenómeno presenta dos capas problemáticas. Por un lado, constituye un desafío filosófico y científico: determinar si la creatividad es un proceso cognitivo replicable por sistemas artificiales o si, por el contrario, está anclada a dimensiones de la experiencia humana que la IA no puede reproducir. Por otro, es un problema ético, cultural y jurídico: la proliferación de obras generadas por IA plantea interrogantes urgentes sobre derechos de autor, identidad artística y el futuro del trabajo creativo en un mundo donde los algoritmos han comenzado a pintar, escribir y componer.

No es la primera vez que Wajnerman se adentra en este terreno. Su investigación ha explorado la relación entre fenómenos cognitivos y mecanismos neuronales, y cómo estos pueden profundizar la comprensión de conceptos éticos clave como la autonomía y la identidad. Su libro Pensamiento a la Intemperie invita a todo público a reflexionar sobre estos temas, mientras que su trabajo en CENIA sigue explorando la integración de la neuroética con la ética de la Inteligencia Artificial, particularmente en lo relativo a su impacto en la salud mental, la educación y el desarrollo humano.

Desde la perspectiva de la filosofía y la neuroética, Wajnerman aportó elementos para pensar de qué manera la IA interpela nuestra comprensión de la identidad y la creatividad, y qué consecuencias tiene esto para la ética y los derechos en el mundo contemporáneo.

En ese sentido, Wajnerman valoró la generación y multiplicación de instancias de conversación como las organizadas por Ventanal Alameda por cuanto permiten acercar a la ciudadanía preguntas fundamentales sobre el impacto de la IA en la vida humana: desde la redefinición de la creatividad y la identidad, hasta los desafíos éticos y culturales que plantea un mundo donde la Inteligencia Artificial participa activamente en la producción simbólica. Frente a este escenario, el investigador enfatizó la importancia de desarrollar marcos éticos sólidos que orienten el desarrollo de la IA con respeto por la autonomía y la dignidad humana.

Acercar la IA a las personas

La participación de CENIA en Ventanal Alameda se enmarca en el convenio marco de colaboración suscrito entre ambas instituciones en enero de 2026, cuyo propósito es coordinar esfuerzos, acciones, capacidades y conocimientos para promover el desarrollo de instancias que fomenten la creación, fortalecimiento y difusión del quehacer de las actividades culturales y científicas que ambas realizan. Esta alianza reconoce que la Inteligencia Artificial no es solo un asunto técnico, sino un fenómeno que atraviesa la cultura, el arte y la vida cotidiana de las personas.

Para CENIA, espacios como Ventanal Alameda son fundamentales para cumplir con su compromiso de transferir conocimiento a la sociedad y llevar la investigación de frontera más allá de la academia. La misión del centro no se limita a generar conocimiento científico de excelencia, sino a ponerlo en diálogo con la ciudadanía, abordando las preguntas, inquietudes y desafíos que la IA plantea en la vida real. Es en estos encuentros donde la ciencia se humaniza y donde las personas pueden comprender, cuestionar y participar activamente en la construcción de un futuro tecnológico más ético y responsable.

La participación de Wajnerman en este espacio es parte de las acciones de CENIA asociadas a la transferencia de conocimiento a la sociedad y de llevar la investigación de frontera más allá de la academia, poniéndola, en este caso, en conversación con el arte, la política y la ciudadanía. A través de esta colaboración con el GAM, CENIA reafirma su vocación pública y su convicción de que la Inteligencia Artificial debe desarrollarse con y para las personas, no sólo entre expertos.

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